El móvil multiusos

La evolución de los teléfonos móviles ha sido tal que en un sólo dispositivo hemos conseguido contar con diversos servicios para los cuales anteriormente teníamos que utilizar multitud de aparatos, con la incomodidad que ello conllevaba.

Así, por ejemplo, ya no necesitamos despertador, puesto que desde hace unos años los móviles lo han integrado en sus aplicaciones, ahorrándonos la compra de un aparato más. De igual modo, la calculadora ha dejado de existir e incluso de fabricarse en muchas empresas, sobre todo para el cálculo de operaciones básicas como sumas, restas, multiplicaciones o divisiones. No hay teléfono móvil a día de hoy que no incluya calculadora y por tanto es otra función de la que podemos hacer uso de forma rápida y sencilla. Al igual que en una casa moderna el calendario ya no tienen lugar, ni en la pared ni sobre nuestros escritorios, ya que cualquier dispositivo electrónico cuenta con esta función, incluso de forma mejorada, puesto que dicho calendario se convierte en agenda, avisándonos de eventos importantes y matando así dos pájaros de un tiro.

Estas aplicaciones básicas aumentan a medida que evolucionan los smartphones, de modo que la linterna es también otro elemento fácil de encontrar en todos ellos. Del mismo modo, las cámaras de fotos han pasado a mejor vida ya que se incluyen en estos aparatos, al igual que las grabadoras de voz o los GPS. Todo teléfono móvil nos guía en cualquier ciudad permitiéndonos prescindir del ya manido y anticuado TomTom. Por último, ya incluso los libros son leídos en los móviles, al igual que los periódicos o cualquier página web, de tal forma que dichos cambios han afectado a varios mercados provocando su reinvención y adaptación al mundo de la telefonía móvil.

En cualquier caso, la batería, la cobertura y la tarifa de datos son indispensables para realizar cualquiera de estas funciones, y debemos mantener nuestros teléfonos siempre en las mejores condiciones para evitar que fallen o se apaguen, privándonos de los servicios antes mencionados y dejándonos sin alternativas, puesto que en pocas casas hay ya calculadoras, calendarios, cámaras de fotos o incluso libros.